Cómo llegar al monumentoAdvertencia: El monumento se encuentra dentro de una propiedad privada, cuyo actual propietario colocó un candado 2 Km antes del mismo, de forma tal que para acceder se requiere solicitar autorización (desconocemos si existe alguna tarifa) previa cita al tel 01-867-1038-826

Al fondo la
Loma del Prendimiento y en primer plano el monumento conmemorativo de una de las mas funestas páginas de la historia de México: La captura, el 21 de marzo de 1811, de don Miguel Hidalgo y del resto de los primeros jefes insurgentes mediante una celada de las fuerzas realistas.
El obelisco, flanqueado al lado izquierdo por un monumento de la Sociedad Monclovense de Historia A.C. y a la derecha por el primer obelisco construído en 1938
El monumento se construyó en 1953, a 200 años del nacimiento de Don Miguel Hidalgo
Un primer monumento había sido construído por los ayuntamientos de Monclova y Castaños Coah. e inaugurado el 16 de Sept. de 1938
Candado colocado dos kilómetros antes de llegar a la Loma del Prendimiento (arriba a la izquierda)
Monumento colocado por la Sociedad Monclovense de Historia A.C. en una esquina de "la plaza" de Acatita de Baján, 5 Km al norte de la Loma del Prendimiento, para recordar el lugar donde los insurgentes pasaron su primera noche en cautiverio
A casi 200 años de aquel aciago 1811, Acatita (como muchos pueblos de México) sigue igual de pobre y seguramente mas desolado
Ruinas de lo que hasta mediados del siglo pasado fuera una cantina en Acatita de Baján
Una de las Norias de Baján Completamente aterradas se encuentran las norias que por siglos dieran vida al poblado y lo hicieran paso obligado del Camino Real por el que transitaba el sediento Ejército Insurgente.
Más de un siglo después del prendimiento, un papalote fue instalado, pero a la fecha todo son ruinas.
La guerra de independencia de México fue sangrienta y prolongada. A lo largo de mas de 10 años cobró incontables vidas y como en todas los conflictos armados, en ambos bandos la lealtad caminó de la mano con la traición, y en ambos bandos también, al menos durante los primeros meses tras el estallido inicial, por desgracia la crueldad superó a la compasión.
Varias de las mas sonadas e importantes batallas tuvieron lugar en los primeros tiempos del conflicto armado y dos de ellas son parte esencial de la historia: El asalto y toma por los insurgentes de la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato, a escasos 12 días de iniciada la conflagración y por otro lado la emboscada tendida por los realistas en Acatita de Baján, mediante la cual se logró la captura de Hidalgo, Allende, Aldama, Jiménez, Abasolo y el grueso del ejército insurgente apenas seis meses después.
Mientras en Granaditas, Hidalgo fue incapaz de controlar a un pueblo mas sediento de venganza que de justicia y le permitió masacrar a los vencidos y a muchos inocentes, en Acatita, Monclova y Chihuahua, los realistas y el clero inquisidor escribieron una de las páginas mas deleznables de la historia de México, desde la captura y posterior traslado y ejecución de los cautivos en condiciones humillantes, pasando por la degradación de Hidalgo y la posterior decapitación de los cuatro jefes insurgentes, cuyas cabezas fueron exhibidas por mas de una década dentro de jaulas pendidas en las cuatro esquinas de la Alhóndiga.